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L a Educación Física
Reflexiones del Profesorado hacia una Mejor Práctica

Ausel Rivera Villafuerte

Inspector Federal de Educación Física (SEP).

Presidente de la Asociación Civil:

 Innovación en Educación y Deporte (INNED).

Octubre de 2017

 

 

Este libro es una contribución Latinoamericana a la renovación de la praxis de la educación física mundial. Los coordinadores, profesores-investigadores de tiempo completo en el Instituto Tecnológico de Sonora, México (ITSON), han acertado reunir en un solo volumen las reflexiones y hallazgos de indagaciones de un selecto grupo de profesionales que exponen en grandes líneas la actualidad de la disciplina desde miradas y contextos diferentes.     

 

La exposición siguiente, a modo de inmersión preliminar al texto, voy a centrarla desde dos vertientes: la primera siguiendo los cánones que para este efecto dicta la tradición (acorde con la raíz griega del término); esto es, felicitar efusivamente y reconocer sobremanera el trabajo intelectual tenaz de mis colegas, todos ellos y ellas especialistas en la materia, formados en instituciones de educación superior en México y en el extranjero; pero también, en segunda instancia, congruente con la perspectiva crítica del pensamiento, explorar una ruta alternativa, en la cual se da a conocer específicos puntos de vista sobre los temas en cuestión e incluso se difiere del autor. Iniciemos con un breve preámbulo, desarrollemos nuestras ideas para volver sobre las opiniones y al final elaboremos un compendio de la exposición.

 

Desde los albores del México contemporáneo hasta el siglo XXI, la educación física en nuestro país ha transitado por marcadas tendencias curriculares: militar, deportiva, psicomotriz, orgánico funcional y, posteriormente, otras variantes menos identificables por su sincretismo conceptual (motriz de integración dinámica y motriz global sistémico). Desde nuestra perspectiva, un rasgo característico de estos enfoques es el desplazamiento lineal, a veces identificable, otras casi imperceptible, de la tendencia deportiva hacia el tipo recreativo; es decir, pasamos de una perspectiva centrada en lo biológico a una educación física que prioriza el juego por el juego mismo. De ahí la pertinencia de una revisión profunda de los conceptos y preceptos en tiempos de incertidumbres teórico-metodológicas para proseguir en la búsqueda de identidad como campo de estudio que permita avances no solamente en la docencia reflexiva sino también a niveles epistemológicos.

 

¿Y por qué se debe difundir con mayor fuerza la relevancia de la educación física, la iniciación deportiva y el deporte escolar en nuestro país? La respuesta es llana pero contundente: el diagnóstico del Programa Nacional de Cultura Física y Deporte 2014-2018 de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE, 2014) y los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2012) realizada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), revelan que el Estado mexicano no ha cumplido con promocionar, fomentar y estimular las prácticas de actividad física y deporte de toda la población, mismas que se señalan como derecho inalienable en el artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y se amplían en la Ley General de Educación y la Ley General de Cultura Física y Deporte.

 

La educación física. Reflexiones del profesorado hacia una mejor práctica; es una obra escrita por docentes especialistas mexicanos e internacionales que desarrollan labores frente a grupo, en la formación de futuros profesionales y en funciones de gestión educativa. Los distingue y reúne en este libro su faceta de investigadores; es decir, sistematizan su praxis para difundir sus hallazgos en diferentes espacios. Pero, más allá de resaltar el trabajo individual de los autores, es satisfactorio también decir que he tenido la oportunidad de compartir experiencias pedagógicas colectivas con varios de ellos. La convergencia en congresos, cursos, foros, y otras reuniones de nuestra especialidad no solamente han sido para disertar nuestras propuestas sino también para establecer sinergias que consoliden una agrupación de expertos en México de los cuáles el Consejo Mexicano de Educación Física (COMEXEF) y la Red de Investigadores en Deporte, Cultura Física, Ocio y Recreación (RED) son ejemplos sobresalientes. A partir de estos encuentros emerge también la invitación de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para cooperar en un proyecto con características internacionales.

 

El Proyecto de Educación Física de Calidad (PEFC) de la UNESCO es una iniciativa mundial que tiene como finalidad transformar la educación física a partir de elementos de diagnóstico que subrayan la incidencia/prevalencia de enfermedades no transmisibles a escalas epidémicas y la insuficiencia de nuestra disciplina para contribuir a su reducción. Para su implementación en México (país piloto en primera fase) se estableció un grupo académico nacional que viene desarrollando los trabajos de sistematización de ideas en torno a las características de buenas prácticas de enseñanza. Las metas a largo plazo de la UNESCO son muy ambiciosas y consisten específicamente en lograr la contratación de suficientes profesores de educación física capacitados para impartir la clase; instalaciones, recursos y equipos adecuados; el currículo de la especialidad sea inclusivo y flexible acorde a las necesidades de cada contexto; establecimiento de alianzas entre las escuelas y las comunidades/organizaciones deportivas para promover la actividad física y el deporte extracurricular y apoyar un compromiso permanente; y al final, garantizar mecanismos de seguimiento y garantía de la calidad (para el caso de México también habría que agregar ampliar a cinco las horas de educación física en la educación básica). El éxito de este proyecto, en nuestro país y a escala universal, depende de la capacidad de gestión de la UNESCO y la respuesta de los gobiernos ante el avasallamiento injerencista de los organismos económicos multilaterales (Banco Mundial, Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos, Banco Interamericano de Desarrollo, entre otros) en los asuntos de política educativa internos.

 

Pero, ¿cómo se comprende, planifica, aplica y evalúa la educación física, el deporte, la recreación y las diversas manifestaciones de la Motricidad? ¿Por qué un estudiante elige ser profesional de la cultura física? ¿Las escuelas normales, las universidades e instituciones superiores que ofertan la formación, han logrado consensos en la materia? Estas son algunas preguntas que se abordan y se someten a estudio en este texto a partir de la óptica de nuestros especialistas. Desde mi perspectiva, ante posibles incertidumbres, tal y como lo hemos desarrollado en otros espacios, es necesario no quedarnos cortos de miras y fundamentar nuestra disciplina desde una perspectiva científico-humanística, asistir al rescate de la cultura física de los pueblos latinoamericanos e incorporar en los planes y programas de estudios la formación política y ética de los estudiantes. Es decir, una formación inicial y permanente desde una perspectiva crítica, autocrítica y antidogmática que develen las ideologías que subyacen a toda práctica profesional.    

 

Proponemos una visión de educación física a partir del establecimiento de la Motricidad como un conjunto de saberes científico-humanistas organizados para investigar las acciones motrices (cuerpo, movimiento y pensamiento crítico). El estudio de la Motricidad permite construir un sistema de conocimientos científicos de las actividades motrices y su contribución al desarrollo humano (larga vida saludable, conocimientos, nivel de vida digno). Los campos disciplinares de la Motricidad son la educación física, la recreación, el deporte y las prácticas motrices alternativas. Por tanto, la educación física, dentro de este enfoque, es una especialidad científica que estudia y aplica las actividades motrices sistemáticas mediante los fundamentos de la Pedagogía para contribuir al desarrollo integral del ser humano durante todas las etapas de la vida. El propósito fundamental de la educación física es que todos los seres humanos realicen actividades motrices de manera metódica y sistemática para contribuir al desarrollo humano. Es digno de resaltar que en la educación formal es la única asignatura que centra sus procesos en las acciones motrices; además, contribuye de manera paralela a todos los aprendizajes escolares potenciando las diversas inteligencias. 

 

Esta propuesta tiene sus bases en la construcción, sistematización y difusión del conocimiento que la comunidad académica internacional en universidades, centros de estudios superiores y científicos independientes y/o agrupados en asociaciones civiles, realizan desde épocas remotas hasta la actualidad. Para comprender la relevancia del tema en la vida humana digna basta revisar los documentos oficiales que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha consensado en casi todo el mundo, a través de la UNESCO y la Organización Mundial de la Salud (OMS); tales como las Declaraciones de la Conferencia Internacional de Ministros y Altos Funcionarios Encargados de la Educación Física y el Deporte.  MINEPS I, II, III, IV, V y VI (París - Francia, 1976; Moscú - Federación de Rusia, 1988; Punta del Este - Uruguay, 1999, Atenas - Grecia, 2004; Berlín - Alemania, 2013; Kazán - Federación de Rusia 2017); la Carta Internacional de la Educación Física, la Actividad Física y el Deporte (UNESCO, 1978, 2015); Educación Física de Calidad. Guía para los Responsables Políticos (UNESCO, 2015); las Recomendaciones Mundiales sobre Actividad Física para la Salud (OMS, 2010); la Declaración de la Educación Física del Consejo Internacional para la Ciencia del Deporte y la Educación Física (ICSSPE, 2010), entre otras.

 

Para recapitular, al retomar el hilo conductor de este prólogo, quiero nuevamente felicitar a los coordinadores que han logrado conjuntar esfuerzos en este compendio y provocar cooperatividad en selectos autores mexicanos y allende nuestras fronteras. La educación física internacional debería estar de plácemes por el nacimiento de un nuevo volumen para la literatura singular de este campo de conocimiento. Desde México va este aporte que considero fundamental para seguir avanzando en la senda de la teorización epistémica que concluya en mejores prácticas pedagógicas. Sin embargo, también precisa seguir abrevando en la senda ontológica que permita desterrar la confusión conceptual derivada del acceso de pseudoprofesores que imparten capacitaciones de todo y para todos; que nada especial aportan, pero profusamente contribuyen a la dispersión de las ideas, confunden y en muchos casos detienen el avance epistémico ignorando que la educación no es neutra. Ante ello, es necesario excluir las banalidades, no escuchar el canto de las sirenas y retomar las ideas para regular jurídicamente nuestra profesión; de esto hay iniciativas y leyes a nivel nacional y local que es necesario promover y aplicar.

 

También disiento de quienes hacen de los temas de otras disciplinas y/o transversales, contenidos centrales. Esta antítesis en la manera de concebir el currículo atenta contra toda racionalidad didáctica específica; pero, sobre todo, refleja inconsistencias teórico-metodológicas en la forma de comprender nuestra especialidad. La transversalidad significa abordar ejes en momentos específicos de las sesiones que convergen en todas las áreas sin pertenecer a ellas; están o deberían estar presentes en todo el proceso educativo. Sin embargo, los contenidos centrales de la educación física (las capacidades motrices) no deben ser relegados a segundos o terceros momentos bajo ninguna circunstancia. Así mismo, en los procesos de enseñanza y aprendizaje no hay que olvidar los desarrollos de iniciación deportiva y deporte escolar (que en los planes y programas de estudios mexicanos se ven diluidos); huelga decir que éstos deben ser abordados desde perspectivas pedagógicas alternativas a las tradicionales que son copias burdas del deporte espectáculo, del alto rendimiento; es decir, del deporte trabajo.

 

Finalmente, es necesario expresar que comparto la pasión de los autores para continuar abrevando en la indagación científica humanística de la motricidad y su vertiente pedagógica, la educación física. Invitamos a los lectores a revisar este libro de manera crítica y plasmar las virtudes e inconsistencias en textos posteriores que permitan consolidar el corpus científico de la especialidad. No olvidemos que en tiempos de globalización y neoliberalismos rapaces en los que la política educativa desdeña a las ciencias sociales y humanidades es necesario redoblar esfuerzos para proteger nuestra disciplina de persecuciones de toda índole. Con humildad agradezco al equipo coordinador, especialmente al Dr. Eddy Jacob Tolano Fierros por la confianza depositada y hacer de esta invitación una oportunidad para expresar mi opinión sobre la obra en específico y reelaborar una visión teórica de la educación física en general. Sirva esta contribución, en momentos de reforma educativa, para continuar en la senda de la innovación y dudar de las certezas aparentes en pro de la transformación de nuestra realidad.